La Amazonía se encuentra hoy más cerca que nunca de su punto de no retorno, un umbral ecológico a partir del cual la selva dejaría de regenerarse y se transformaría progresivamente en una sabana degradada.
Este escenario, advertido durante décadas por la comunidad científica, ha sido recientemente confirmado por nuevos estudios que señalan un colapso acelerado de los sistemas hídricos, la pérdida masiva de biodiversidad y un creciente deterioro de la capacidad del bosque para absorber dióxido de carbono.
Fuente: Ecoticias/Más Información Aquí