BRASIL, Nov 28 (FILAC) – “En toda la Amazonía, los Pueblos Indígenas sostienen los sistemas alimentarios más diversos y resilientes de la región; sin embargo, continúan enfrentando barreras para participar en las decisiones políticas que los afectan”, afirmó Dali Ángel, Coordinadora General de Operaciones del Fondo para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas de América Latina y el Caribe – FILAC.
Ángel explicó que esta realidad coincide con las conclusiones expresadas por cientos de mujeres y jóvenes indígenas durante los diálogos subregionales organizados por FILAC y posteriormente ratificadas en la Cumbre Global de Mujeres y Juventudes Indígenas.
La exposición fue realizada el pasado 18 de noviembre, durante el evento “Sustituir para Transformar: Evidencias para Impulsar los Sistemas Alimentarios Amazónicos”, organizado por la Organización del Tratado de Cooperación Amazónica – OTCA en el marco de la COP 30.
Mujeres indígenas: decisoras clave
“Las mujeres indígenas sostienen la alimentación de sus Pueblos, pero las políticas públicas no las sostienen a ellas”, subrayó Ángel, enfatizando la falta de reconocimiento de los sistemas alimentarios indígenas, los cuales integran territorio, espiritualidad, diversidad de cultivos, pesca y manejo forestal, dentro de marcos legales y espacios de planificación.
Las mujeres indígenas denunciaron también patrones persistentes de exclusión que limitan su participación en los espacios donde se define la política alimentaria.
“Aunque son guardianas de semillas, calendarios agrícolas, recetas tradicionales y biodiversidad, continúan subrepresentadas en instancias políticas e intersectoriales. Esta brecha de género atraviesa a toda la región”, enfatizó.
Sistemas indígenas eficaces, pero poco valorados
De acuerdo con estudios del Programa Mundial de Alimentos – PMA, sustituir apenas entre 5% y 20% de productos importados por alimentos locales podría incrementar significativamente los ingresos comunitarios, generar hasta un 82% más de ingresos totales y aumentar el empleo rural en casi un 60%.
“Estos datos demuestran de manera contundente que los sistemas de los Pueblos Indígenas funcionan —y funcionan bien—, pero aun así las compras estatales no los priorizan”, señaló Ángel.
El financiamiento sigue sin llegar al territorio
Ángel añadió que la Cumbre Global evidenció otro obstáculo estructural: el financiamiento no llega a las comunidades.
“Los criterios, requisitos y mecanismos de ejecución dejan fuera a buena parte de las organizaciones indígenas. Esto limita el fortalecimiento de iniciativas alimentarias existentes e impide escalar experiencias que han demostrado su efectividad durante siglos”, explicó.
Afirmó que los derechos colectivos a la tierra, el territorio y los bienes naturales son esenciales para los Pueblos Indígenas, pues constituyen la base de sus economías y su seguridad alimentaria. “Esta seguridad no se reduce a disponibilidad de alimentos; está profundamente vinculada al territorio, al conocimiento ancestral y a la preservación de los ecosistemas”, precisó.
En su cierre, Ángel destacó: “Cuando fortalecemos los sistemas alimentarios indígenas, fortalecemos todo lo que sostiene la vida en la Amazonía: la economía local, la cultura, la nutrición y la capacidad de adaptación. Y eso es exactamente lo que la región necesita en un contexto de crisis climática acelerada”.
Participación internacional y presentación de la Estrategia Amazónica
El evento contó con la participación de expertos internacionales como Raphael Leao del PMA, José Gudinho de la Red de Adolescentes y Jóvenes Indígenas del Amazonas – RAJIA, Kelly Guevara del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia – UNICEF LAC, y Carlo Koorndijk de Guyana.
Durante la actividad se presentó la estrategia amazónica para la soberanía y seguridad alimentaria y nutricional, junto con una herramienta metodológica diseñada para estimar los impactos de sustituir alimentos importados por productos amazónicos locales.
Asimismo, se analizaron las sinergias entre esta metodología y la estrategia amazónica, evaluando su contribución potencial a la implementación de políticas y examinando las implicaciones del aumento de la demanda de productos amazónicos desde una perspectiva productiva, territorial y cultural.


