En la reciente COP30 realizada en Brasil, el mundo coincidió en un mensaje central: ya no basta con promesas, es tiempo de actuar. Los países reafirmaron que la crisis climática exige decisiones valientes y avances reales, especialmente en la restauración de bosques, la protección de la Amazonía y el financiamiento para que las comunidades más vulnerables puedan adaptarse.
También se destacó el rol esencial de los pueblos indígenas, las juventudes y las organizaciones locales como guardianes del planeta. La COP30 dejó claro que solo trabajando juntos —gobiernos, sociedad civil y ciudadanía— podremos construir un futuro más seguro y sostenible para las nuevas generaciones.
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