La sola formulación de la propuesta de Aida Quilcué como candidata a la vicepresidencia desató una marea de discusiones que le imprimen un ritmo especial al período electoral a la Presidencia de la República en este 2026. Esta tendencia marca, por sí, un acierto del candidato y del comité político del Pacto. Pues comprendieron que el debate debe centrarse en la superación de las desigualdades económicas y sociales, articulándolo con las causas históricas que las han producido. Por eso se enfrentan ahora el autoritarismo y derechismo de la Espriella y de Paloma Valencia, conjuntamente con el racismo, el latifundismo y la inequidad social, la aristocracia y el patriarcado, y el papel de las elites de los partidos tradicionales.
Fuente: Proclama del Pacífico/Más Información Aquí