El año 2024 fue horrible para los bosques bolivianos. Los incendios arrasaron con 10,7 millones de hectáreas en un país que, pese a ser comúnmente identificado como andino, es predominantemente amazónico. De las casi 11 millones de hectáreas quemadas, 2,3 millones eran bosques chiquitanos y 1,5 de transición entre la Chiquitanía y la Amazonía, según revela un informe del Instituto Boliviano de Investigación Forestal (IBIF).
La catástrofe mató muchas vidas y proyectos, pero no todos. Uno de los que sobrevivió fue el que impulsaba cadenas de valor de productos locales con un enfoque de gastronomía sostenible. No solo se salvó, sino que prolongó su vida hasta 2025 y alumbró un inédito recetario de platillos, bebidas y postres creados por mujeres indígenas, estudiantes de cocina y chefs de prestigio.
Fuente: América Futura/Más Información Aquí