Rose Marie era una pequeña niña pelo colocho quien siempre andaba descalza, y que decían que los duendes les llevaban regalos pues siempre encontraba piezas pequeñas de oro. Vivía a las orillas del río Coco en Nicaragua.
Rose, era la plaisni (la menor) y dicen que la más mimada de las hijas, su papá la llamaba su “Little Bird Eye”. Siempre tuvo una personalidad fuerte y decida sobre lo que quería lograr para su comunidad.
Aprendió a nadar en el caudaloso Río Coco cuando tenía cuatro años, y durante el verano apoyaba a su familia junto con sus hermanas a sembrar hortalizas al otro lado del Río (en Honduras) y sus hermanas cuentan que era muy buena buceando. A veces los tiburones del Río las seguían, pero Rose era rápida y sus hermanas hacían ruido con las palmas de las manos y los pies para ahuyentarlos.
Su padre trabajaba para una empresa transnacional como mecánico, y experimentó de primera fuente esa las injusticias y limitaciones que se vivían en su pueblo debido a los arreglos que estas empresas hacían con los y las comunitarios. Rose miraba como las aguas de su querido río se fueron contaminando y aunque estas empresas sacaban todos los recursos de estas comunidades, la gente seguía pobre y sin educación.
La educación fue siempre algo muy importante en la familia Cunningham Kain, por lo que Rose se graduó como maestra. En 1981 debido a la guerra que afectaba el país, ella y su familia salieron de su comunidad y se trasladaron a vivir a Bilwi, Puerto Cabezas. Este cambio fue muy fuerte para todos los y las comunitarias, y Rose siempre soñaba con volver a su comunidad, y lo logró después de la firma de los Acuerdos de Paz (1987).
Al volver a su comunidad, Rose se dio cuenta del impacto de la guerra en la vida de todos y todas. Y aquellas comunidades que antes eran pobres económicamente, ahora tenían grandes problemas en términos de pobreza de espíritu y falta de solidaridad.
Rose consideraba que tenía que ser importante mejorar la situación de las comunidades en el río Coco. Y conocía de las reuniones y acciones que otras mujeres indígenas estaban realizando a nivel internacional, así logro participar en la Reunión de la Mujer de Beijing en 1995 en donde levanto las voces de las mujeres indígenas del río Coco y les recordó a todas las importancias que la Madre Tierra tiene para los pueblos indígenas y los efectos que los modelos económicos de los países con más poder tenían sobre los territorios indígenas.
Las redes y hermanamientos con otras organizaciones de mujeres indígenas le ayudó a conocer que la situación de las mujeres indígenas era similar alrededor del mundo y que otras hermanas indígenas estaban desarrollando acciones importantes para mejorar las condiciones en sus países. Así que organizó a las mujeres de las comunidades de Waspam para que retomaran los conocimientos tradicionales de producción y que vendieran sus productos en los mercados locales.
Rose fundó entonces la organización de mujeres Wangki Tangni (en Miskito Flor Del Río Coco) y organizó el Foro de Mujeres Indígenas del Wangki. Actualmente, el Gobierno Regional ha desarrollado varios proyectos que son construidos en base las propuestas que las mujeres y hombres llevan a este Foro. Rose y su organización Wangki Tangni son un referente de lucha por los derechos de las mujeres indígenas en la región.
Muchos de los sueños de Rose se han hecho realidad, pero como siempre dice: “aún hay mucho que necesita mejorar y por lo cual tenemos que seguir trabajando, mi compromiso con las mujeres y las comunidades va más allá de un proyecto es una forma de vida más equitativa que queremos seguir construyendo”.
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