BRASIL, 14 de noviembre (FILAC) – “Cada año vemos en la Conferencia de las Partes – COP, sobre Cambio Climático más delegados, más negociaciones, pero menos compromisos efectivos y un menor cumplimiento de las acciones prometidas en la COP29, especialmente en materia de financiamiento climático”, afirmó, el martes 12 de noviembre, Darío Mejía Montalvo, Secretario Técnico del Fondo para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas de América Latina y el Caribe – FILAC.
Sus declaraciones fueron expresadas durante el evento paralelo “De las promesas de la COP29 a la acción de la COP30: asegurando acceso a financiamiento climático para los Pueblos Indígenas”, organizado por el International Funders for Indigenous Peoples – IFIP, en el marco de la COP30 de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático – CMNUCC, que se realiza en Belém do Pará, Brasil.
Mejía subrayó que los Pueblos Indígenas continúan siendo excluidos de los procesos reales de toma de decisiones y se le relega al papel de simples observadores, pese a que “han demostrado disponer de conocimientos y herramientas esenciales para enfrentar la crisis climática que afecta a toda la humanidad”.
Asimismo, destacó la relevancia del trabajo regional impulsado por FILAC desde su Secretaría Técnica, donde ha sido fundamental consolidar un lenguaje común entre las partes involucradas, alineado con los estándares internacionales de promoción y protección de los derechos de los Pueblos Indígenas, como el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo – OIT y la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas.
Acceso de los Pueblos Indígenas al financiamiento climático
Durante su intervención, el Secretario Técnico también se refirió a la arquitectura global del financiamiento climático y a las barreras que enfrentan los Pueblos Indígenas para acceder a estos recursos. Señaló que, aunque existen diversos informes sobre el tema, persiste una divergencia profunda respecto a la noción de valor.
“La teoría del valor que guía a las instituciones financieras internacionales sitúa al capital financiero en el centro, asignando un precio monetario a recursos y bienes. Para los Pueblos Indígenas, en cambio, el valor se fundamenta en el territorio, incluyendo su dimensión espiritual y los conocimientos que garantizan su protección y cuidado mutuo”, explicó.
Propuestas del FILAC
Mejía presentó tres llamados prioritarios dirigidos a los espacios multilaterales: Reconocer la urgencia: Los Pueblos Indígenas siguen enfrentando las crisis climáticas, de biodiversidad y de pérdida de bosques sin el apoyo financiero necesario y en condiciones de alto riesgo.
Retomar la confianza y la articulación: La sabiduría indígena recuerda que, ante desafíos complejos, es necesario volver al origen y renovar dos pilares fundamentales: la confianza y la articulación colectiva.
Cerrar brechas en el financiamiento: La arquitectura financiera actual presenta grandes vacíos en la aplicación de estándares internacionales de reconocimiento y protección de los derechos de los Pueblos Indígenas. “Tenemos la capacidad para administrar recursos financieros. Por ello, abogamos por fortalecer la trazabilidad y transparencia en el manejo del financiamiento, en corresponsabilidad con la comunidad internacional”.
Finalmente, destacó que FILAC constituye un instrumento sólido de financiamiento para el desarrollo propio, con respaldo institucional, y que puede servir como base para que Gobiernos y Pueblos Indígenas aceleren la priorización y asignación de recursos destinados a iniciativas lideradas por Pueblos Indígenas, ante la urgente necesidad de acción climática.


