URUGUAY, Dic 4 (FILAC) – El Fondo para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas de América Latina y el Caribe – FILAC, participó en el Seminario “Nuevos Mecanismos y oportunidades en la Cooperación Triangular entre la Unión Europea e Iberoamérica”, realizada el 2 y 3 de diciembre en Montevideo, Uruguay.
La actividad fue organizada por la Secretaría General Iberoamericana – SEGIB, en colaboración con la Agencia Uruguaya de Cooperación Internacional – AUCI y la Facilidad Regional de la Unión Europea para la Cooperación y la Asociación Internacionales – ADELANTE 2, y contó con expertos internacionales en el tema.
Panel de la investigación a la acción
Darío Mejía Montalvo, Secretario Técnico de FILAC, participó en el panel “De la investigación a la acción: Instrumento de Cooperación Triangular por y/o para Pueblos Indígenas”, moderado por Dalí Ángel, Coordinadora General de Operaciones del FILAC.

En este espacio se presentó una propuesta de diseño para un instrumento específico dirigido a los Pueblos Indígenas, subrayando la importancia de enfoques sectoriales que reconozcan su diversidad.
Durante su intervención, Mejía recordó los hallazgos del estudio “Cooperación Sur-Sur y Triangular y Pueblos Indígenas” (2022), el cual reveló la persistente brecha entre el reconocimiento normativo y la vulneración práctica de los derechos de los Pueblos Indígenas. “El estudio coincide plenamente con la apuesta que estamos incorporando en FILAC durante el mandato que asumimos en la Secretaría”, afirmó.
FILAC: un modelo pionero de cooperación Sur-Sur
Mejía destacó el carácter visionario de FILAC, creado en 1992 como el primer organismo intergubernamental especializado en los Derechos de los Pueblos Indígenas, en un contexto regional donde aún no existía un reconocimiento amplio en las legislaciones nacionales.
“Por su propia filosofía, FILAC es quizás el primer modelo de cooperación Sur-Sur y triangular dedicado a un tema específico y transversal. Reúne a 18 países de la región, a tres países europeos, a representantes indígenas en los espacios de decisión y a diversas entidades internacionales”, señaló.

No obstante, subrayó que el modelo construido hace más de tres décadas requiere una actualización para responder a los nuevos desafíos y oportunidades. “Hoy enfrentamos retos inéditos, pero también enormes posibilidades si fortalecemos los procesos que nuestros ancestros recientes han construido”, puntualizó.
Reconocimiento, diversidad y brechas de implementación
Mejía enfatizó que los Pueblos Indígenas poseen un Origen Propio, con normas y derechos que no derivan de los Estados modernos. “Por eso hablamos de reconocimiento, y no de entrega”, afirmó.

Recordó, además, que la diversidad cultural, lingüística, política y social de los Pueblos Indígenas coexiste con principios compartidos, como la relación indisoluble con la naturaleza y los medios de vida. Sin embargo, advirtió que, pese a los marcos internacionales y nacionales existentes, persisten profundas brechas en la implementación efectiva de sus derechos.
Un modelo de financiamiento que debe transformarse
Para cerrar, el Secretario Técnico de FILAC analizó las limitaciones del modelo de financiamiento vigente hacia los Pueblos Indígenas. Señaló que este enfoque se ha centrado principalmente en la consulta y el consentimiento, continúa considerándolos como beneficiarios y, en el ámbito climático y ambiental, mantiene una lógica basada en el carbono dentro de mercados regulados. Asimismo, advirtió que este modelo fomenta la intermediación al apoyarse en definiciones externas sobre la “capacidad”.
Mejía concluyó que cualquier herramienta o mecanismo de cooperación debe reconocer estos desafíos y avanzar hacia transformaciones indispensables que garanticen la participación plena de los Pueblos Indígenas, el respeto a su autodeterminación y la generación de resultados sostenibles.


