PANAMÁ, Oct 27 (FILAC) – En el marco de la primera reunión del Órgano Subsidiario encargado del Artículo 8(j) del Convenio sobre la Diversidad Biológica (CDB), el Fondo para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas de América Latina y el Caribe – FILAC realizó hoy el evento: “El derecho de los Pueblos Indígenas sobre sus tierras, territorios, medios de vida y la meta 3 del Marco Mundial de Biodiversidad de Kunming”.
La actividad, que tuvo lugar en la Ciudad de Panamá, reunió a autoridades de gobierno, expertos en la temática y representantes de organizaciones de Pueblos Indígenas, para debatir sobre el proceso de elaboración de las directrices para el cumplimiento de la Meta 3 del Marco Mundial de Biodiversidad de Kunming-Montreal, centrada en el reconocimiento de los derechos de los Pueblos Indígenas, sus tierras, territorios y recursos naturales.
El diálogo se sustentó en los derechos reconocidos en los artículos 25 y 26 de la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas, que establecen el vínculo profundo entre los pueblos y sus territorios, así como su derecho a poseer, utilizar y controlar los recursos naturales.
La Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas es uno de los instrumentos más avanzados que ha consolidado el derecho a la libre determinación como un derecho fundamental, sin el cual, no pueden ejercerse plenamente los otros derechos colectivos e individuales.
La biodiversidad depende de los territorios indígenas
Durante el evento, Darío Mejía Montalvo, Secretario Técnico del FILAC, resaltó que el diálogo sobre los derechos territoriales de los Pueblos Indígenas y la Meta 3 del Marco Mundial de Biodiversidad representa “una oportunidad para reflexionar sobre un trabajo en curso muy importante que inicia tras la COP16”.

Subrayó que los Pueblos Indígenas protegen la biodiversidad desde sus cosmovisiones y sistemas de conocimiento, y advirtió que “no habría protección ni cuidado de la biodiversidad sin una relación estrecha entre los Pueblos Indígenas y sus territorios”.
Añadió que la biodiversidad es el principal estabilizador climático del planeta, y llamó a que las metas de biodiversidad se implementen con enfoque territorial y de derechos para evitar nuevas vulneraciones.
Derechos de los Pueblos Indígenas y conservación de la biodiversidad
Los participantes coincidieron en que las perspectivas, conocimientos y prácticas tradicionales de los Pueblos Indígenas son fundamentales para el éxito de las estrategias globales de conservación.
Asimismo, destacaron la necesidad de garantizar orientaciones claras, recursos financieros adecuados y mecanismos de participación efectiva para la implementación de la Meta 3, cuyo objetivo es conservar al menos el 30% del planeta para 2030.
Edith Bastidas, viceministra de Políticas y Normalización Ambiental de Colombia, en su condición de Presidenta de la COP, señaló que la Meta 3 del Marco Mundial de Biodiversidad de Kunming-Montreal implica reconocer los derechos territoriales y de gobernanza de los Pueblos Indígenas.
Por su parte, Astrid Schomaker, Secretaría Ejecutiva del Convenio sobre la Diversidad Biológica, destacó el potencial transformador de la Meta 3 y la necesidad de su implementación exitosa para respetar los territorios indígenas y los conocimientos tradicionales.

Desde la perspectiva del Ártico, Aluki Kotierk, presidenta del Foro Permanente de las Naciones Unidas para las Cuestiones Indígenas, compartió ideas desde una perspectiva de los Pueblos Indígenas Inuit sobre la conservación y el uso de la tierra, enfatizando la importancia de que los Pueblos Indígenas sigan utilizando y ocupando sus territorios.
Finalmente, Amadeo Martínez, Coordinador del Foro Indígena de Abya Yala – FIAY, subrayó la importancia del marco jurídico vigente, en particular los artículos 25 y 26 de la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas, y resaltó los desafíos que persisten para hacer efectivos estos derechos en la práctica.
El evento concluyó con un diálogo y la formulación de recomendaciones orientadas a promover una implementación justa, equitativa e inclusiva de la Meta 3, reconociendo que la conservación de la biodiversidad y los Derechos de los Pueblos Indígenas son procesos profundamente interdependientes e inseparables.


