La disputa entre estructuras paramilitares y narcotraficantes afecta a comunidades indígenas y comerciantes que viven bajo amenaza.
BOGOTÁ.– A primera vista, la Sierra Nevada de Santa Marta ofrece la imagen de un paraíso: playas de aguas cristalinas sobre el Caribe, selvas tropicales y montañas coronadas con picos nevados. Sin embargo, detrás de esa postal turística, una creciente violencia ligada a grupos armados ilegales mantiene bajo presión a comunidades indígenas, comerciantes y autoridades ambientales en una de las regiones más emblemáticas de Colombia.
Fuente: La Nación/Más Información Aquí

