BRASIL, Nov 27 (FILAC) – En el marco de la Conferencia de las Partes sobre Cambio Climático – COP30, se realizó en el Pabellón Colombia el panel “Mujeres hacia la acción climática: Barreras y desafíos para el financiamiento directo”, organizado por la Comisión Nacional de Mujeres Indígenas – CNMI.
Este espacio reunió a delegadas de diversos países, entre ellas Dalí Ángel, Coordinadora de General de Operaciones del Fondo para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas de América Latina y el Caribe – FILAC, quienes compartieron experiencias, aprendizajes y reflexiones sobre los retos que enfrentan las mujeres indígenas para acceder a recursos financieros destinados a la acción climática.

El diálogo destacó que el financiamiento directo es esencial para fortalecer el Gobierno Propio y potenciar los sistemas de conocimiento indígena, en los cuales mujeres y hombres trabajan conjuntamente en la defensa y protección de sus territorios frente a la crisis climática.
Las lideresas señalaron que, pese a su compromiso y capacidad organizativa, los procesos continúan siendo altamente complejos debido a arquitecturas financieras rígidas, requisitos difíciles de cumplir, información limitada y mayoritariamente en inglés, así como modelos que no reconocen las dinámicas organizativas de las mujeres en los territorios. Aun así, reafirmaron que la articulación y la voz colectiva de las mujeres indígenas siguen abriendo oportunidades en un sistema que aún presenta importantes inequidades.

Desde la CNMI se subrayó que, así como las abuelas fortalecieron las bases culturales y espirituales de sus Pueblos, hoy las mujeres indígenas están sembrando capacidades para ampliar el acceso directo al financiamiento climático y consolidar procesos alineados con sus conocimientos, su espiritualidad y sus formas propias de gestión territorial.

Las participantes coincidieron en que este diálogo regional representa un paso decisivo para avanzar de manera conjunta en la construcción de rutas de justicia climática que aseguren que las mujeres indígenas de América Latina y el Caribe tengan acceso real y efectivo a los recursos necesarios para enfrentar los impactos del cambio climático y fortalecer sus iniciativas en los territorios.


