BOLIVIA, Ene 30 (FILAC). – Este miércoles 28 de enero se realizó el encuentro virtual “Mairin Nani: Avances y desafíos para la implementación del Objetivo 4 del Plan de Acción de Iberoamérica para la Implementación de los Derechos de los Pueblos Indígenas”, un espacio orientado a fortalecer el liderazgo de las mujeres indígenas y a prevenir la violencia en la región.En la actividad se registraron más de 350 mujeres de América Latina, América del Norte, Europa y África.
La actividad fue organizada por el Fondo para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas de América Latina y el Caribe – FILAC, a través de su programa emblemático de Mujeres Indígenas – MILAC, y forma parte del proceso preparatorio del V Encuentro de Altas Autoridades de Gobierno y Pueblos Indígenas de Iberoamérica.
El Plan de Acción establece cuatro objetivos, entre los cuales el Objetivo 4 busca visibilizar y fortalecer la participación plena y efectiva de las mujeres indígenas en la formulación de políticas públicas orientadas a la atención especializada y a la prevención de las distintas formas de violencia que las afectan.
Durante el encuentro se desarrollaron presentaciones magistrales y trabajos en grupos, que permitieron generar un espacio de diálogo entre mujeres indígenas, representantes gubernamentales y organismos internacionales. En este marco, se intercambiaron experiencias, avances y desafíos relacionados con la implementación de los derechos de las mujeres indígenas a nivel regional y global.
Mujeres indígenas, eje del proceso hacia el V Encuentro Iberoamericano
Sonia Guajajara, ministra de los Pueblos Indígenas de Brasil y presidenta del Consejo Directivo de FILAC, resaltó la importancia de la participación de las mujeres indígenas en el proceso preparatorio del V Encuentro.
“Tenemos las voces unidas de las mujeres indígenas como parte de este proceso preparatorio”, afirmó.
La ministra señaló que, pese a la existencia de acuerdos internacionales y políticas públicas orientadas a proteger los derechos de los Pueblos Indígenas y combatir la discriminación, estos esfuerzos han sido insuficientes, especialmente en la prevención de la violencia y los feminicidios que afectan a las mujeres indígenas.
Asimismo, destacó que esta reunión permite evaluar los avances en la implementación del Objetivo 4 del Plan de Acción, en el marco de la segunda evaluación regional que será presentada en el V Encuentro.
Un llamado a cerrar brechas en derechos
Por su parte, el Secretario Técnico del FILAC, Darío Mejía Montalvo aseveró que “estas reuniones nos permiten reconstruir la memoria de los procesos de los Pueblos Indígenas en la región de América Latina y el Caribe, donde las mujeres indígenas desde siempre han cumplido un rol protagónico en las disputas que los Pueblos Indígenas han liderado a nivel global”.
Además, hizo un llamado a cerrar la brecha entre el reconocimiento formal de derechos y su implementación efectiva, enfrentar los desafíos del cambio climático, las nuevas tecnologías y la representación mediática, y fortalecer espacios de diálogo inclusivos que garanticen la participación protagónica de las mujeres indígenas.
Por su parte, Luis Elizondo, representante de la Secretaría General Iberoamericana – SEGIB, afirmó que “la discusión de hoy representa una oportunidad para generar insumos que contribuyan a acortar la distancia entre la letra de las normas de derechos humanos y la realidad que miles de mujeres indígenas viven día a día”.
Añadió que el objetivo 4 ocupará, sin duda, un lugar central en la agenda del próximo V Encuentro de Altas Autoridades de Gobierno y Pueblos Indígenas de Iberoamérica, que se realizará del 25 al 27 de marzo en Santa Marta, Colombia, y que forma parte del proceso institucional hacia la décimo tercera Cumbre Iberoamericana, prevista para noviembre en Madrid.
Avances y retos en la protección de los derechos de las mujeres indígenas
La jornada incluyó un panel sobre buenas prácticas en la lucha contra la violencia hacia mujeres indígenas. En este espacio, Myrna Cunningham, Vicepresidenta del Consejo Directivo del FILAC, destacó experiencias exitosas a nivel local, como el Foro de Mujeres Indígenas del Wanky, que aborda la violencia de manera integral y promueve la articulación con hombres, autoridades comunitarias y sistemas de justicia local.
Por su parte, Betty Pérez, del Consejo Coordinador Nacional Indígena Salvadoreño- CCNIS, resaltó la importancia de implementar planes internacionales para garantizar los derechos de las mujeres y niñas indígenas, y subrayó la necesidad de voluntad política de los Estados para enfrentar la violencia.
Asimismo, Florina López, representante de la Red de Mujeres Indígenas sobre Biodiversidad en América Latina y el Caribe, expuso los desafíos que enfrentan las mujeres indígenas para participar efectivamente en espacios globales, regionales y nacionales.
Olga Montufar destacó que el Plan de Acción Iberoamericano ha incorporado de manera insuficiente el enfoque de discapacidad, lo que, sumado a la falta de datos desagregados, accesibilidad física, comunicacional y cultural, limita la inclusión de las mujeres indígenas con discapacidad en programas de prevención de la violencia y sistemas de protección.
Implementación de la Recomendación 39 sobre derechos de mujeres indígenas
Finalmente, Ana María Oyarce y Mariana López presentaron los avances en la implementación de la Recomendación General N.º 39 sobre los derechos de las mujeres y niñas indígenas, subrayando su relevancia como un instrumento jurídicamente vinculante adoptado en el marco de la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer – CEDAW.
La exposición abordó los progresos recientes, entre ellos la incorporación de la recomendación en espacios de diálogo internacional, el desarrollo de sistemas de monitoreo paritario y la elaboración de planes de acción, así como de materiales educativos orientados a su difusión e implementación.
Las participantes coincidieron en que, a pesar de los avances logrados en los últimos años, persisten profundas brechas de desigualdad, discriminación y violencia. En este sentido, enfatizaron la urgencia de adoptar medidas concretas que garanticen la protección integral, el acceso efectivo a la justicia y la participación plena de las mujeres indígenas en los procesos de toma de decisiones y en la formulación de políticas públicas.


