BRASIL, Nov 20 (FILAC) – El Relator Especial de la ONU sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas, Albert K. Barume, calificó la Declaración Política de la Cumbre Global de Mujeres y Juventudes Indígenas como “sumamente sustanciosa y completa”, durante su participación en la cumbre, realizada en el marco de la 30ª Conferencia de las Partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático – COP30.
La Declaración es un documento colectivo que llama a los Estados, a las instituciones internacionales y a las conferencias de la ONU a reconocer y proteger las tierras, territorios y aguas de los Pueblos Indígenas, considerándolos esenciales para los esfuerzos globales de mitigación y adaptación al cambio climático.
Asimismo, el Relator enfatizó que “las mujeres indígenas líderes desempeñan un papel multifacético, ya que, además de ser lideresas, también transmiten conocimientos, incluyendo mecanismos intergeneracionales vinculados a la seguridad alimentaria y a la cultura de la soberanía alimentaria”.

No obstante, Barume expresó su preocupación por el aumento de los ataques contra líderes indígenas, especialmente mujeres, en América Latina, África y Asia, y advirtió que estos hechos no pueden considerarse aislados, pues afectan directamente el derecho a la autodeterminación de los Pueblos Indígenas.
Autodeterminación como herramienta contra el cambio climático
Barume subrayó que enfrentar la crisis climática exige la participación plena de los Pueblos Indígenas con autodeterminación. “Cuando hablo de Pueblos Indígenas con autodeterminación, me refiero a Pueblos Indígenas que tienen control sobre su destino y pueden decidir por sí mismos”, enfatizó.
Explicó que la autodeterminación se sostiene en tres pilares fundamentales, financiamiento, Gobierno Propio y territorio, y que protegerlos es clave para garantizar la identidad y los derechos de los Pueblos Indígenas.
El primer pilar, el financiamiento, está claramente recogido en la Declaración. Recordó que, desde la conceptualización del derecho a la autodeterminación en los años 60, en el contexto de la descolonización en la ONU, se aprobaron resoluciones que vinculaban libertad política y económica. “No puede haber libertad política si no existe libertad financiera para los Pueblos Indígenas”, afirmó.
El segundo pilar es la institución de Gobierno Propio de los Pueblos Indígenas, condición esencial para la existencia de naciones, Estados o entidades jurídicas en el marco del derecho internacional.
El tercer pilar es el territorio. “El concepto de territorio está ligado intrínsecamente a los Pueblos Indígenas, porque va más allá de la tierra como un bien. Engloba la idea de una nación que debe existir y prosperar, incluso en su dimensión cultural”, remarcó.
Cumbre consolidó consensos
El encuentro, organizado por el Fondo para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas de América Latina y el Caribe – FILAC, el Foro Internacional de Mujeres Indígenas – FIMI y la Articulación Nacional de Mujeres Indígenas Guerreras de la Ancestralidad – ANMIGA, reunió a más de 200 representantes de las siete regiones socioculturales del mundo: África, Ártico, Asia, América (Central, del Sur y el Caribe), Europa Oriental y la Federación Rusa, Asia Central y Transcaucasia, América del Norte y el Pacífico.
La Cumbre consolidó consensos sin precedentes, estableció una agenda renovada con socios financieros globales y generó nuevos compromisos en la acción climática.


