En la selva de Matavén, en el oriente de Colombia, comunidades indígenas mantienen un modelo de vida basado en la protección del territorio y el equilibrio con la naturaleza, en una de las zonas más biodiversas del país.
El área, habitada por el pueblo Piaroa, combina ecosistemas de la Amazonía y la Orinoquía, y es considerada un corredor biológico clave. Allí, la relación con el entorno no responde a una lógica de explotación, sino de cuidado. “Somos guardianes del bosque”, señalan líderes comunitarios, en referencia a una visión donde la naturaleza es parte central de la vida.
Fuente: El Oriente/Más Información Aquí