En un contexto global donde los impactos del cambio climático se intensifican, la integración del conocimiento indígena, el financiamiento directo y la protección de los territorios se convierte en una estrategia indispensable para construir resiliencia y sostenibilidad. Nuestra experiencia nos confirma que estos tres pilares son fundamentales para que los Planes Nacionales de Adaptación (NAPs) sean efectivos, inclusivos y cumplan con los objetivos del Acuerdo de París.
Los pueblos indígenas poseen conocimientos ancestrales profundamente ligados a la tierra, los ciclos naturales y el manejo sostenible de los ecosistemas. Este saber milenario permite interpretar señales ambientales, anticipar cambios climáticos y diseñar soluciones de adaptación efectivas y culturalmente adecuadas. Durante la COP30, en el Debate de Alto Nivel “Adaptación Indígena”, se destacó que los NAPs deben construirse en colaboración con estas comunidades para garantizar la relevancia y efectividad de las estrategias de resiliencia.
Fuente/Alboan/Más Información Aquí