Mientras el Amazonas brasileño se prepara para albergar las negociaciones climáticas de la ONU en noviembre, la atención mundial se centra en gráficos de carbono y mapas satelitales. Sin embargo, en el terreno, las comunidades indígenas están remodelando silenciosamente la política climática, defendiendo los bosques, la soberanía y la supervivencia donde antes el Estado se había retirado.
La ciencia ya no está en disputa. Los investigadores han establecido que la selva amazónica estabiliza el clima global al almacenar enormes cantidades de carbono, generar lluvias en toda Sudamérica y sostener una biodiversidad que sigue brindando descubrimientos. Sin embargo, los climatólogos advierten que la aceleración de la deforestación y el calentamiento planetario están empujando al bosque hacia un punto de no retorno, más allá del cual la recuperación podría ser imposible.
Fuente: Latinoamérica post/Más Información Aquí