Las mujeres líderes de ocho pueblos originarios decidieron no esperar más a la voluntad política de los gobiernos de turno y tejieron una agenda común que no solo recoge demandas, sino, propuestas a futuro de su propio desarrollo y participación.
Organizadas en grupos de trabajo, las lideresas abordaron los ejes que atraviesan su vida cotidiana: defensa del territorio, participación política, autonomía económica, educación y salud intercultural, prevención de la violencia, así como los impactos del cambio climático y la pérdida de biodiversidad. Cada punto discutido tiene rostro, historia y urgencia.
Fuente: Voces/Más Información Aquí