El informe más reciente de Human Rights Watch ha puesto en primer plano una realidad persistente en Guatemala: la discriminación estructural y la persecución judicial afectan de manera profunda a los pueblos indígenas y a defensores de derechos humanos.
La organización internacional documentó que, solo en 2024, 28 defensores de los derechos humanos fueron asesinados, alcanzando una cifra que no se veía desde 2017. Además, el clima de hostilidad ha obligado al exilio a al menos 19 periodistas, mientras que otros 23 han perdido la vida desde 2015.
Fuente: Infobae/Más Información Aquí