La mitad de los miembros de la flotilla indígena que recorre el Amazonas rumbo a la cumbre del clima de Belém tiene menos de 35 años. Están recogiendo demandas y propuestas para lograr incluir sus voces en las negociaciones
“Yo era una bebé en movimiento: todo el tiempo estaba de un lado al otro con mis padres, mientras luchaban. Nací en medio del enfrentamiento”, recuerda Katty Gualinga, mientras navega por primera vez a través del río Amazonas. La joven kichwa nació en el 2000, el año en el que su pueblo, Sarayaku, luchaba para evitar que una petrolera ingresara a su territorio ubicado en la Amazonia ecuatoriana. A sus 25 años, su movimiento no se ha detenido y ahora se encamina hacia una nueva lucha. Gualinga es uno de los rostros jóvenes de la flotilla amazónica Yaku Mama, que hasta el momento ya ha atravesado Ecuador, Perú y Colombia, y está cruzando el territorio brasileño para llevar las voces indígenas y amazónicas a la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático (COP30), en Belém.
Fuente: El País/ Más Información Aquí