BOLIVIA, Feb 26 (FILAC) – Las juventudes indígenas del Abya Yala instaron a los Estados a garantizar una participación política real, vinculante y con voz y voto en los espacios de toma de decisión, durante el diálogo virtual “Compromisos y acciones para garantizar los derechos de las Juventudes Indígenas en el marco del Plan de Acción de Iberoamérica para la Implementación de los Derechos de los Pueblos Indígenas”.
En este espacio regional, las juventudes indígenas demandaron el reconocimiento efectivo de su rol como defensoras y defensores de los territorios, el respeto pleno a la consulta previa, libre e informada, mecanismos de protección integral, políticas públicas específicas y el cumplimiento de los compromisos internacionales asumidos por los Estados. Asimismo, subrayaron la urgencia de cerrar la brecha entre la normativa y su implementación efectiva.
El diálogo fue organizado por el Fondo para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas de América Latina y el Caribe – FILAC, a través de su programa emblemático de Juventudes Indígenas y la Red de Jóvenes Indígenas de América Latina y el Caribe, como parte del proceso preparatorio de la Reunión Ministerial denominada: V Encuentro de Altas Autoridades de Gobierno y Pueblos Indígenas de Iberoamérica.
El Plan de Acción de Iberoamérica establece cuatro objetivos estratégicos. Entre ellos, el Objetivo 2 busca incorporar la perspectiva de los Pueblos Indígenas, con especial atención a mujeres y juventudes, en los planes nacionales de implementación y seguimiento de la Agenda 2030 y los Objetivos de Desarrollo Sostenible – ODS.
Desafíos estructurales para las juventudes indígenas
Durante su intervención, Darío Mejía, Secretario Técnico del FILAC, señaló que los cerca de 18 millones de jóvenes indígenas de la región viven una profunda paradoja: “al mismo tiempo el tiempo del distanciamiento y el tiempo del acercamiento a través de las tecnologías”.
Explicó que muchos jóvenes se ven obligados a desplazarse de sus territorios por razones económicas, educativas o por la presión de actores ilegales, lo que implica una ruptura con sus conocimientos ancestrales, sus espacios espirituales y su vínculo con la Madre Tierra. Sin embargo, destacó que la era digital también abre oportunidades inéditas de acceso al conocimiento, la conectividad y la inteligencia artificial.
Advirtió que, sin regulaciones adecuadas ni participación efectiva de las juventudes indígenas en la gobernanza tecnológica, estos procesos pueden generar nuevos riesgos y desigualdades. En ese marco, subrayó que la realidad de las juventudes indígenas es inseparable de los contextos históricos, territoriales y culturales de sus pueblos, e hizo un llamado a fortalecer la formación académica, generar datos desagregados y consolidar el trabajo colectivo regional.
Compromiso regional e internacional
La jornada incluyó un panel sobre acciones impulsadas por organismos internacionales y Estados en favor de las juventudes indígenas. Paula Narváez, directora regional del Fondo de Población de las Naciones Unidas – UNFPA, destacó que es un imperativo construir políticas públicas junto a las juventudes indígenas, reconociéndolas como agentes de cambio que sostienen lenguas, territorios y saberes ancestrales, al tiempo que promueven innovación frente a la violencia, la crisis climática y las desigualdades.
Por su parte, Alexandre Pupo, secretario general del Organismo Internacional de Juventud para Iberoamérica, afirmó que escuchar las voces de las juventudes indígenas y fortalecer su participación en la toma de decisiones es una condición indispensable para avanzar en la implementación del Plan de Acción de Iberoamérica.
Desde el ámbito gubernamental, Nayra Paye Kaxuyana De Sousa, representante del Ministerio de los Pueblos Indígenas de Brasil, destacó el avance que supone contar con una institución estatal con alta presencia juvenil en su estructura, e instó a replicar este modelo en los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial de la región.
Cecilia Ballesteros, especialista en comunicación internacional de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura – FAO, subrayó que garantizar los derechos de las juventudes indígenas no solo constituye una obligación jurídica internacional, sino una condición clave para transformar los sistemas agroalimentarios, fortalecer la resiliencia climática y asegurar la continuidad de la diversidad cultural y biológica del continente.
Finalmente, Gabriela Molina Moreno, directora de Asuntos Internacionales del Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas de México, destacó las acciones integrales impulsadas por su país para garantizar los derechos de las juventudes indígenas y afrodescendientes, entre ellas el Programa de Apoyo para la Educación Indígena.
El segundo panel, “Juventudes indígenas en acción para la implementación de sus derechos”, visibilizó experiencias y propuestas desde los territorios. Lino Sax Manta, del Pueblo Wampis de Perú, destacó que la conservación territorial debe ir acompañada de alternativas económicas sostenibles para las comunidades, con participación protagónica de la juventud.
Seferina Miss, de la Organización Indígena Maya de Belice, señaló que uno de los principales desafíos sigue siendo el acceso efectivo a derechos básicos, a la tierra y a espacios de incidencia internacional.
En tanto, Kantuta Conde, integrante del Grupo Asesor de Juventud sobre Cambio Climático del Secretario General de la ONU, enfatizó la necesidad de implementar de manera coordinada la Declaración de la ONU sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas en todo el sistema internacional y fortalecer la participación juvenil en espacios globales de toma de decisión.
La jornada concluyó con mesas de diálogo participativas sobre derechos, participación, políticas públicas y Gobierno Propio, donde las y los participantes intercambiaron experiencias, identificaron prioridades y definieron estrategias para fortalecer la incidencia de las juventudes indígenas en los procesos de toma de decisión a nivel nacional, regional e internacional.


