“El qué está claro, pero la brecha entre el qué y la realidad es todavía bastante grande y la pregunta es ¿Cómo lograr que esa brecha se reduzca? y ojalá desaparezca. Ese es el gran reto que tenemos”, dijo Gabriel Muyuy, secretario técnico del FILAC.
Para medir los avances del Plan de Acción de Iberoamérica para la Implementación de los Derechos de los Pueblos Indígenas, el FILAC planteó hoy a los gobiernos y Pueblos Indígenas de la región definir metas, indicadores concretos, plazos y presupuestos.
“El qué está más o menos claro en el Plan de Acción y en otros instrumentos a nivel global, como la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas”, dijo el secretario Técnico del Fondo para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas de América Latina y el Caribe (FILAC), Gabriel Muyuy.
“Pero hay una realidad, y la hemos escuchado hoy y la hemos escuchado en otros espacios: La brecha entre el qué y la realidad es todavía bastante grande y la pregunta es ¿Cómo lograr que esa brecha se reduzca? y ojalá desaparezca. Ese es el gran reto que tenemos”, añadió.
Muyuy fue el encargado de cerrar la II Encuentro de Altas Autoridades de Iberoamérica con Pueblos Indígenas: Avances y Desafíos para la implementación del Plan de Acción rumbo a la primera evaluación de 2022, celebrado en la ciudad de La Paz, Bolivia, sede del FILAC, y lo hizo con un discurso breve, pero contundente.
“Frente a la realidad, nosotros desde el FILAC, creemos que es necesario trazarnos metas, trazarnos unos indicadores concretos, con tiempos, con presupuestos y para lograr eso ¿Qué se requiere?”.
“Desde la realidad, desde la experiencia de trabajo, creo yo que más voluntad política y más voluntad política y más voluntad política. Creo eso es lo que hace falta”.
“A eso hay que adicionar más participación de los Pueblos Indígenas y más participación de los Pueblos Indígenas en todos los niveles”.
En 2017, la XIV Asamblea General del Fondo para el Desarrollo de los Pueblos indígenas (FILAC) resolvió “Promover un acuerdo político de los Jefes y Jefas de Estado y de Gobierno de Iberoamérica para la adopción de un Plan Iberoamericano de Acción para el cumplimiento de la Declaración de los Derechos de los Pueblos Indígenas de la ONU”, que incorpore acuerdos y compromisos de los Estados miembros.
Esa resolución se tradujo en el Plan de Acción decenal (2018-2028) aprobado un año después por la I Reunión de Altas Autoridades de Iberoamérica con Pueblos Indígenas celebrada en Guatemala.
El objetivo general de la evaluación preliminar efectuada esta jornada fue el de promover un espacio de diálogo y concertación entre gobiernos y representantes de los Pueblos Indígenas que contribuya a analizar el estado actual y perspectivas de la ejecución de la hoja de ruta iberoamericana.
En la cita se hizo una valoración de los avances en los cuatro objetivos del Plan de acción; se intercambiaron experiencias, buenas prácticas e información relacionada a la implementación del Plan de Acción, los obstáculos y desafíos y la identificación de mecanismos para la efectiva implementación de los Derechos de los Pueblos Indígenas.
En la cita, México, Costa Rica y otros países compartieron sus experiencias en este campo.
“Hay avances, como hemos visto, pero al parecer todavía nuestros Estados, nuestras instituciones públicas, siguen siendo monoculturales y el Plan de Acción está llamando a ser interculturales, a (propiciar) más dialogo intercultural y diálogo intercientífico entre Pueblos indígenas y la sociedad”.
“El propósito –dijo Muyuy– es que todos pongamos de granito de arena para que a través de indicadores y metas podamos ir la meta final y que en 2028 tengamos cambios sustanciales en la vida real de los Pueblos Indígenas”.
Para definir estas variables cuantitativas, Muyuy destacó el rol principal que jugará el Observatorio Regional de Derechos de los Pueblos Indígenas (ORDPI) del FILAC.
“Con el apoyo de la Secretaria General Iberoamericana (SEGIB) estamos empezando a construir herramientas para medir esto, en consulta y dialogo con Pueblos Indígenas y gobiernos, ver si avanzamos y cómo avanzamos”, dijo Ricardo Changala, oficial del Programa Concertación y Dialogo, del que depende el ORDPI.
“El principal aporte que intentamos hacer, en todos los temas, es que no solo se conozca lo que pasa a nivel de gobiernos y legislativos. Además, queremos que se conozca la voz de los Pueblos Indígenas sobre cada uno de los temas que están tratando”, añadió el funcionario del este organismo internacional.


