ECUADOR, Oct 27 (FILAC) – Entre ríos caudalosos y la exuberante vegetación de las montañas de la Amazonía ecuatoriana, en la provincia de Napo, un grupo de mujeres kichwas preserva un legado esencial para la vida: la partería ancestral.
A través de programas de formación y capacitación, estas guardianas del conocimiento tradicional fortalecen y transmiten saberes a nuevas generaciones de parteras, asegurando la continuidad de una atención materna respetuosa, cercana y culturalmente pertinente durante el embarazo, el parto y el posparto.

Esta labor forma parte de una iniciativa impulsada por la Asociación de Mujeres Parteras Kichwas de Alto Napo – AMUPAKIN, organización que brinda acompañamiento integral a mujeres en zonas rurales y garantiza que los partos puedan desarrollarse junto a parteras ancestrales, en un entorno que respeta sus costumbres y tradiciones.
En la Casa de Salud Ancestral de AMUPAKIN, solo en los últimos dos años se han realizado 680 controles prenatales, promoviendo un cuidado integral y respetuoso para las futuras madres. En ese mismo período, se han atendido 102 partos, combinando la medicina ancestral con prácticas alternativas, reafirmando el compromiso de la organización con la salud comunitaria y la preservación del conocimiento tradicional.

Esta iniciativa forma parte del Fondo Semillas de Reciprocidad, y es impulsado por el Fondo para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas de América Latina y el Caribe – FILAC, el Programa Emblemático Mujeres Indígenas de América Latina y el Caribe – MILAC y cuenta con el apoyo del Fondo Pawanka y de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo – AECID.
Provincia de Napo: geografía y cultura
Actualmente, la región se organiza en seis provincias, entre ellas la de Napo. De acuerdo con la última Encuesta Nacional de Empleo, Desempleo y Subempleo – ENEMDU, realizada por el Instituto Nacional de Estadística y Censos -INEC, en 2023, dicha provincia registró una tasa de pobreza del 73,5 %, casi diez puntos porcentuales más que en 2022.

De forma general, el INEC define como personas en condición de pobreza a aquellas cuyo ingreso diario es inferior a los US$ 3, lo que evidencia la vulnerabilidad económica que afecta sobre todo a zonas rurales.
Mortalidad materna en Ecuador: Avances y desafíos
En el ámbito de salud materno-infantil, Ecuador registró en 2024 un total de 86 muertes maternas dentro de los 42 días posteriores al parto, además de 7 muertes maternas tardías, lo que representa 9 fallecimientos menos que en 2023.
El estudio “Mortalidad materna en Ecuador: Avances y desafíos en políticas de salud pública”, elaborado por María Vélez en 2025, detalla que la mayor parte de los casos se concentraron en las provincias de Guayas (35 casos) y Pichincha (10 casos), seguidas por Napo y Manabí, con 5 casos cada una.

Además, el informe señala que el 81.4 % de los fallecimientos ocurrieron en establecimientos públicos de salud, mientras que un 5.8 % sucedieron en domicilios.
Saberes ancestrales de partera Kichwas que salvan vidas
Frente a este panorama, la Asociación de Mujeres Parteras Kichwas de Alto Napo – AMUPAKIN, se organizó para brindar a las mujeres atención durante el embarazo y el parto, con un acompañamiento cercano, respetuoso y culturalmente pertinente, profundamente arraigado en la cosmovisión kichwa.
Si bien el Ministerio de Salud ha reconocido su labor y las ha certificado como parteras, la asociación señala que no cuentan con financiamiento estatal que permita sostener su trabajo organizativo y garantizar la continuidad de sus servicios.
Por ello, AMUPAKIN impulsa esta iniciativa con el objetivo de asegurar la permanencia y el fortalecimiento de la partería ancestral, formar a nuevas mujeres de la comunidad y preservar los saberes tradicionales que sostienen la atención materna en la Amazonía.
Formación de nuevas parteras Kichwas
La iniciativa contempla un programa de formación dirigido a 20 parteras, orientado a fortalecer la transmisión de conocimientos ancestrales y científicos vinculados al seguimiento del embarazo y la atención del parto.
La Asociación destaca que “la formación incluyó la entrega de material pedagógico culturalmente relevante, guías prácticas y recursos visuales que facilitaron el proceso de aprendizaje”. Asimismo, se brindó apoyo logístico, que incorporó materiales educativos y de oficina, garantizando un entorno adecuado, respetuoso de la cultura kichwa y favorable para la participación.
De manera complementaria, se elaboró un catálogo pedagógico que estructuró los contenidos en tres ejes temáticos: medicina natural, partería ancestral y paju (don). Este documento funcionó como guía metodológica durante el proceso formativo y, una vez finalizado, fue socializado con las participantes y la comunidad, promoviendo la apropiación del conocimiento y su réplica en otros espacios.

Además, se ha fortalecido el equipamiento básico del espacio de atención de AMUPAKIN, con: camas hospitalarias, colchonetas, muebles funcionales, y una silla de ruedas elaborada con materiales tradicionales. Ello simboliza el equilibrio entre lo ancestral y contemporáneo.
Como parte de la identidad cultural, se ha proporcionado trajes autóctonos Kichwa para maestras y estudiantes, reafirmando el orgullo por sus raíces y el rol de la mujer indígena en la salud comunitaria.
Recuperación y gestión de la Chakra Kichwa Medicinal

Otra de las acciones desarrolladas en el marco de esta iniciativa fue la recuperación y gestión de la Chakra Kichwa Medicinal, con el propósito de garantizar las condiciones óptimas para el cultivo de plantas curativas utilizadas para aliviar dolencias y acompañar el embarazo, el parto y el posparto.
Este proceso se articuló directamente con la formación de parteras, integrando el conocimiento ancestral sobre el uso y manejo de plantas medicinales como parte esencial de su aprendizaje y práctica comunitaria.
Educación y prevención de embarazos adolescentes
Más allá del seguimiento al embarazo y la atención del parto, la iniciativa también amplió su alcance hacia la prevención de embarazos adolescentes en unidades educativas bilingües.
En coordinación con el Ministerio de Educación, se promovió la educación sexual integral y el empoderamiento de las juventudes, fortaleciendo capacidades para la toma de decisiones informadas. Paralelamente, se elaboró una memoria documental que registra las actividades y el impacto de AMUPAKIN en la comunidad, dejando constancia de su aporte a la salud, los derechos y la identidad cultural en la Amazonía.

Comunicar y dialogar para sanar
Reconociendo el papel clave de la comunicación, la Asociación impulsó espacios de diálogo en medios locales y produjo materiales informativos —como roll-ups, trípticos y boletines— para visibilizar la labor de las parteras kichwas y fortalecer el reconocimiento social hacia la medicina tradicional y la salud comunitaria.
El objetivo fue sensibilizar a la población, promover el valor del acompañamiento de parteras y reconocer el aporte del cooperante en la sostenibilidad de estas acciones. Cada nacimiento atendido por AMUPAKIN es un acto de resistencia cultural y una celebración de la vida, un recordatorio de que los saberes ancestrales continúan siendo latido, guía y esperanza en el territorio amazónico ecuatoriano.


