BRASIL, Jun 25 (FILAC) – En los territorios indígenas del Acre, el sur de Amazonas y el noroeste de Rondônia, donde la selva amazónica enfrenta presiones crecientes por la deforestación, los incendios forestales y el avance de actividades extractivas, un movimiento liderado por mujeres indígenas está tomando fuerza para transformar el presente y garantizar el futuro de sus pueblos.
Se trata de “Nossas Florestas do Futuro – Amazônia Verde: Raízes da Mudança”, una iniciativa impulsada por la Organización de Mujeres Indígenas del Acre, Sur de Amazonas y Noroeste de Rondônia – SITOAKORE, que busca fortalecer el liderazgo femenino indígena como una respuesta estratégica frente a la crisis climática y las desigualdades históricas.

La iniciativa forma parte de la subvención “Gestora de fondos para la autogestión de iniciativas territoriales en gobernanza forestal lideradas por mujeres y jóvenes en la Amazonía”, implementada por el Fondo para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas de América Latina y el Caribe – FILAC en el marco del Programa Amazonía+ financiado por la Unión Europea.
El Programa Amazonía+ financiado por la Unión Europea, es implementado por la Agenzia Italiana per la Cooperazione allo Sviluppo – AICS, la Fundación para la Internacionalización de las Administraciones Públicas – FIAP y Expertise France – EF, con el apoyo del Joint Research Centre – JRC.
Un liderazgo que nace desde el territorio
Las mujeres indígenas han sido, durante generaciones, guardianas de los bosques, transmisoras de conocimientos ancestrales y pilares de la organización comunitaria. Sin embargo, continúan enfrentando barreras estructurales que limitan su participación en los espacios de decisión política y acceso a recursos para fortalecer sus iniciativas.

Frente a esta realidad, SITOAKORE ha diseñado un proyecto que coloca a las mujeres en el centro de la gobernanza territorial, reconociendo que la defensa de la biodiversidad amazónica y la lucha contra el cambio climático requieren la participación activa de quienes conocen y habitan los territorios. La organización, que reúne lideresas de 13 pueblos indígenas, propone fortalecer capacidades políticas, técnicas y organizativas para ampliar la incidencia de las mujeres en las decisiones que afectan sus comunidades y ecosistemas.
Formación para la defensa de los derechos y los bosques
Uno de los pilares del proyecto es la capacitación de 250 mujeres indígenas en liderazgo, justicia climática, gobernanza forestal y territorial, salud de la mujer y defensa política. Para ello se desarrolló talleres comunitarios en territorios, priorizando comunidades con mayores niveles de vulnerabilidad socioambiental.
La metodología apostó por la formación desde las bases, combinando procesos participativos, diálogos interculturales y materiales pedagógicos adaptados a las realidades indígenas. Además, un encuentro regional reunirá a más de 80 lideresas de pueblos como Huni Kuî, Shanenawa, Yawanawá, Jaminawa, Apurinã, Nukini, Nawa, Manchinery, Madijá/Kulina, Kaxarary, Jamamadi y Katukina/Kaxinawá, quienes actuarán como multiplicadoras del conocimiento en sus territorios.
Sabiduría ancestral frente a la crisis climática
Más allá de la formación técnica, la iniciativa reconoce que las soluciones para enfrentar los desafíos ambientales también se encuentran en los conocimientos ancestrales.
Por ello, se realizaron visitas comunitarias que promoverán diálogos intergeneracionales entre ancianos, sabios, parteras, jóvenes y mujeres líderes. Estos encuentros permitieron documentar cómo el cambio climático está modificando los ciclos agrícolas, la seguridad alimentaria y los calendarios ecológicos de los pueblos indígenas.

Los testimonios y aprendizajes recopilados serán sistematizados en una cartilla ilustrada titulada “Raízes da Mudança”, concebida como una herramienta de memoria colectiva, incidencia política y difusión de experiencias exitosas de adaptación climática. El documento mostrará cómo las mujeres indígenas integran conocimientos tradicionales y herramientas técnicas para proteger la biodiversidad amazónica.
De la escucha territorial a la incidencia política
La propuesta también busco fortalecer la capacidad de articulación de las mujeres indígenas mediante mecanismos permanentes de comunicación y organización.
A través de procesos de escucha territorial, las demandas recogidas en las comunidades serán transformadas en documentos técnicos que servirán de base para la incidencia ante instituciones públicas y organismos competentes. Paralelamente, la red impulsará espacios de retroalimentación y coordinación regional para consolidar posiciones comunes en temas relacionados con derechos indígenas, justicia climática y protección territorial.

Como parte de esta estrategia, se implementará una red de comunicación digital que permitirá mantener conectadas a las participantes, facilitando el intercambio de experiencias, la movilización colectiva y el seguimiento de las acciones políticas desarrolladas por SITOAKORE.
Fortalecer la organización para sostener el cambio
Conscientes de que la sostenibilidad institucional es clave para garantizar impactos duraderos, el proyecto contempla además el fortalecimiento de la estructura administrativa de SITOAKORE.
Entre las acciones previstas destacan la elaboración de un Manual de Normas Administrativas Internas y un Plan Estratégico Institucional, construidos de manera participativa con las consejeras y lideresas de la red. Estas herramientas permitirán mejorar la transparencia, la gestión financiera y la planificación estratégica de la organización.
Un impacto que trasciende las comunidades
La iniciativa prevé beneficiar directamente a 550 mujeres indígenas pertenecientes a doce pueblos amazónicos y alcanzar indirectamente a más de 1.250 personas, entre familiares y miembros de las comunidades.

Pero más allá de las cifras, el verdadero alcance de la iniciativa radica en su apuesta por un modelo de desarrollo basado en la autodeterminación indígena, el liderazgo femenino y la protección de los territorios.
Las guardianas del futuro
En un contexto global donde la Amazonía se ha convertido en uno de los principales escenarios de la lucha contra el cambio climático, iniciativas como “Raízes da Mudança” demuestran que las respuestas más efectivas pueden surgir desde los propios territorios.
Las mujeres indígenas no solo defienden sus comunidades; también resguardan conocimientos, culturas y ecosistemas fundamentales para el equilibrio ambiental del planeta. Su liderazgo representa una visión de futuro donde la justicia climática, la igualdad de género y la conservación de la biodiversidad avanzan de la mano.
En la Amazonía brasileña, las raíces del cambio ya están creciendo. Y tienen rostro de mujer indígena.


