“Este Plan de Acción en sí mismo es un mojón único, ninguna otra región del mundo tiene algo similar referido a los Pueblos indígenas. El desafío es lograr que también se constituya en un hito el hacerlo realidad”, dijo la presidenta del FILAC.
La presidenta del Fondo para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas de América Latina y el caribe (FILAC), Myrna Cunningham, llamó hoy a las autoridades de Gobierno de los 19 estados miembros de la región a “bajar a tierra declaraciones y reconocimientos de derechos” y a acortar la brecha que existe con la realidad.
Esta convocatoria fue el eje de su discurso inaugural del II Encuentro de Altas Autoridades de Iberoamérica con Pueblos Indígenas: Avances y Desafíos para la implementación del Plan de Acción rumbo a la primera evaluación de 2022.
Este evento contó con invitados especiales, especialistas, representantes de organismos internacionales, bilaterales y multilaterales, agencias de cooperación, autoridades de gobierno y representantes de los Pueblos Indígenas de la región.
En el encuentro se escucharon al menos 16 ponencias generales y específicas sobre el cumplimiento de los cuatro objetivos del Plan de Acción de Iberoamérica para la Implementación de los Derechos de los Pueblos Indígenas (2028-2028), y cuatro intervenciones que resumieron las conclusiones del encuentro.
Cunningham destacó que esta hoja de ruta, adoptada en 2018 por el I Encuentro de Altas Autoridades de Iberoamérica con Pueblos Indígenas, y la declaración política que la acompaña, es producto de un largo e intenso proceso de diálogo y construcción colectiva, con amplia participación de organizaciones indígenas, instituciones estatales y organismos internacionales
“El Plan de Acción es un hito histórico para el continente. Es una iniciativa para dar cumplimiento a los acuerdos emanados de la Conferencia Mundial de los Derechos de los Pueblos Indígenas celebrado por Naciones Unidas en 2014, en la cual los Estados que la suscribieron se comprometieron a poner en práctica planes de acción, entre otras medidas nacionales”.
Es es en este contexto en el que la presidenta del FILAC planteó a las autoridades presentes “bajar a tierra las declaraciones y reconocimientos de derechos con miras a disminuir la brecha con una realidad que nos demanda actuar con urgencia y decisión”.
El Plan de Acción establece cuatro objetivos específicos que apuntan a adecuar a los estándares internaciones las leyes referidas a los Pueblos Indígenas, a incluir su perspectiva en la implementación de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la Agenda 2030, a establecer mecanismos permanentes de participación y diálogo entre Estados y Pueblos Indígenas y también a garantizar la participación de las juventudes y las mujeres indígenas en la generación de políticas públicas para erradicar la violencia basada en género
“Convocamos a sumar esfuerzos, a analizar con la mayor precisión la coyuntura que enfrentamos y (ver) cómo volcar decisiones para poder estar a la altura de los desafíos”, dijo Cunningham.
En este II Encuentro comenzó el proceso de la primera evaluación de los avances del Plan de Acción, que continuará a lo largo del próximo año. Este examen “debe ayudarnos a encontrar los caminos para cumplir con los compromisos adquiridos no por mera obligación, sino con la convicción de que si hacemos eso todos ganaremos: los pueblos indígenas instituciones estatales y la sociedad en su conjunto”.
“Este plan de acción en sí mismo es un mojón único, ninguna otra región del mundo tiene algo similar referido a los Pueblos indígenas. El desafío es lograr que también se constituya en un hito hacerlo realidad y para eso debemos de continuar trabajando de forma articulada”, recalcó la presidenta del FILAC.


