NUEVA YORK, Abr 20 (FILAC) – En el marco del Foro Permanente para las Cuestiones Indígenas de las Naciones Unidas, se realizó el evento paralelo “Los Derechos de los Pueblos Indígenas y la renovación del sistema multilateral”, un espacio de diálogo de alto nivel que reunió a liderazgos indígenas, representantes de Estados, organismos internacionales y expertos comprometidos con la construcción de un sistema internacional más inclusivo y eficaz.
El evento tuvo lugar en un momento de profundas transformaciones globales. La crisis climática, la acelerada pérdida de biodiversidad, las desigualdades persistentes y las tensiones geopolíticas evidencian los límites del modelo actual y refuerzan la necesidad de fortalecer un multilateralismo capaz de responder de manera articulada, legítima y basada en derechos.

En este contexto, los Pueblos Indígenas reafirmaron su papel como sujetos colectivos de derechos y actores fundamentales en la construcción de soluciones sostenibles. Su relación histórica con los territorios, sus sistemas de conocimiento y sus formas de Gobierno Propio constituyen aportes esenciales para enfrentar los desafíos globales.
Sin embargo, pese a los avances normativos alcanzados a nivel internacional, la participación de los Pueblos Indígenas en los espacios de toma de decisiones del sistema de Naciones Unidas continúa siendo limitada y, en muchos casos, no responde al principio de participación plena y efectiva. Esta brecha representa un desafío estructural que el multilateralismo debe abordar con urgencia.
El evento propuso avanzar en el reconocimiento efectivo de principios fundamentales como el derecho a la libre determinación, el Consentimiento Libre, Previo e Informado, y el respeto a los sistemas de Gobierno Propio, entendidos como condiciones indispensables para garantizar la vigencia plena de los derechos de los Pueblos Indígenas.

En este marco, se abordaron propuestas orientadas a garantizar la no regresividad de estos derechos, fortalecer la participación directa de los Pueblos Indígenas en todos los niveles del sistema multilateral y reconocer plenamente sus instituciones, autoridades y Gobiernos Propios. Asimismo, se destacó la necesidad de impulsar enfoques de desarrollo basados en el equilibrio con la naturaleza, la reciprocidad y la responsabilidad intergeneracional.
El diálogo estuvo orientado a identificar acciones concretas que permitan asegurar el ejercicio efectivo de los Derechos de los Pueblos Indígenas en el contexto actual, reconociéndolos como protagonistas en la renovación del sistema multilateral.
Participación de alto nivel

El evento reunió a un grupo diverso de liderazgos que reflejan la amplitud y la fuerza del movimiento indígena a nivel global, así como su creciente incidencia en los espacios multilaterales. Desde mandatos del sistema de Naciones Unidas, representación diplomática, liderazgo indígena y academia, las intervenciones aportaron miradas complementarias para avanzar hacia un multilateralismo inclusivo y coherente con los Derechos de los Pueblos Indígenas.

Entre las principales voces destacó Albert Kwokwo Barume, Relator Especial de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas, cuyo mandato se centra en monitorear la situación de los Derechos de los Pueblos Indígenas y promover la implementación de estándares internacionales. Junto a él, Aluki Kotierk, líder inuit, reafirmó el papel del Foro como espacio de diálogo y construcción de consensos dentro del sistema de Naciones Unidas.
El encuentro también contó con la participación de Kenneth Deer, referente histórico en la defensa de la autodeterminación de los Pueblos Indígenas; Leónidas Iza, del movimiento indígena ecuatoriano en la defensa de derechos colectivos y territorios; y Gam Shimray, quien aportó la perspectiva asiática en torno a derechos colectivos y participación internacional.
Desde el ámbito político y diplomático, participó Francisco Calí Tzay, con una trayectoria reconocida en la promoción de los Derechos de los Pueblos Indígenas en el sistema internacional. Asimismo, Myrna Cunningham, Primera Vicepresidenta de FILAC.

El enfoque intergeneracional estuvo representado por Kantuta Conde, quien posicionó la voz de la juventud indígena en la agenda climática global, subrayando la urgencia de integrar derechos y sostenibilidad. Finalmente, Elsa Stamatopoulou, académica con amplia trayectoria en el sistema de Naciones Unidas, aportó una lectura crítica y propositiva desde el ámbito de los derechos humanos.
En conjunto, estas voces evidencian que la agenda indígena no solo interpela al sistema multilateral, sino que ofrece propuestas concretas para su transformación, desde la experiencia, el conocimiento y el ejercicio pleno de derechos.


